La media hostia ahora es Scientia Futura

El telescopio Allen volverá a buscar vida extraterrestre

Publicado por Ismael

Haz clic en la imagen para verla a su tamaño original.

El Instituto para la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI, por sus siglas en inglés), con base en California, Estados Unidos, anunció que logró recaudar los fondos necesarios para reiniciar las operaciones de un grupo parabólicas que exploran el cosmos en busca de vida inteligente.

Redacción

Las 42 antenas del Conjunto de Telescopios Allen (ATA, por sus siglas en inglés) habían dejado de trabajar en abril por falta de financiación, lo que obligó a ponerlas en estado de hibernación.

El SETI buscó la ayuda del público a través de una campaña donaciones, logrando recaudar más de US$200.000. Según explica la periodista de la BBC Judith Burns, entre los cerca de 2.400 donantes se encuentra la actriz estadounidense Jodie Foster. Foster protagonizó en 1997 la película "Contact", en la que daba vida a una astrónoma en busca de vida extraterrestre.

"El ATA puede convertir la ciencia ficción en ciencia real, pero tan sólo si si está activamente buscando en el espacio", dijo la artista en un comunicado.

Los responsables del SETI aseguraron que lo recaudado debería ser suficiente para mantener el telescopio en funcionamiento hasta fines de año. El instituto también está en negociaciones para conseguir un contrato con la Fuerza Aérea de EE.UU. para realizar el seguimiento de desechos espaciales.

El astrónomo del SETI Seth Shostak le dijo a la BBC que, aunque el acuerdo con la Fuerza Aérea estadounidense todavía no está cerrado, espera que se concrete pronto. En cualquier caso, la entrega del dinero de ese acuerdo deberá ser ratificada por el Congreso de EE.UU., por lo que podría haber algún retraso. Pese a ello, Shostak confía en que el ATA empiece a funcionar de nuevo en septiembre u octubre.

Thomas Pierson, director ejecutivo del SETI, también espera que el acuerdo con la Fuerza Aérea y el dinero de las donaciones permitirán la reapertura de la instalación. "Para aquellos interesados en saber si existe vida inteligente en nuestra galaxia, el Conjunto de Telescopios Allen y el equipo del SETI que lleva a cabo las investigaciones son la mejor apuesta".

El ATA también contribuye a la investigación de los agujeros negros, púlsares y campos magnéticos en la Vía Láctea. El ATA empezó a funcionar en 2007 y fue bautizado con ese nombre en honor a su principal benefactor, Paul Allen, co-fundador de Microsoft. Forma parte del Radio Observatorio Hat Creek, gestionado por la Universidad de California, Berkeley.

El SETI espera recaudar dinero suficiente para cubrir su presupuesto anual de US$2,5 millones. La idea es utilizar el telescopio en un futuro para explorar planetas fuera de nuestro sistema solar. El ATA también contribuye a la investigación de los agujeros negros, púlsares y campos magnéticos en la Vía Láctea.

Visto en BBC Mundo.

Estamos solos en el universo

Publicado por Ismael

Haz clic en la imagen para verla a su tamaño original.

Dos astrofísicos dicen que nuestra existencia nos ha hecho sobreestimar las posibilidades de vida. Pero nunca hizo falta ser astrofísico para dudar de la existencia de inteligencia extraterrestre.

Redacción

La idea más intuitiva tiende a hacernos creer que, si nosotros estamos aquí, la aparición de vida debe de ser algo común en el universo y probablemente habrá miles, incluso millones de especies inteligentes esparcidas por el cosmos. En esta premisa se basa la investigación dedicada a encontrar signos de esos otros mundos habitados, como los proyectos SETI (siglas en inglés de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre). Sin embargo, un nuevo modelo teórico viene a poner en duda estas optimistas previsiones y concluye que la probabilidad de que surja la vida puede ser tan baja que bien podríamos estar solos en el universo.

Al no disponer de ninguna prueba de vida extraterrestre, los científicos han especulado durante décadas tratando de basar sus hipótesis en premisas razonables. Muchas de estas discusiones se han centrado en la llamada ecuación de Drake, propuesta en 1961 por el astrofísico estadounidense Frank Drake, fundador del SETI, y que trataba de calcular el número de civilizaciones extraterrestres operando con los parámetros implicados y estimando un valor para cada uno de ellos. Aunque la ecuación de Drake es puramente especulativa, los expertos han estado generalmente de acuerdo en el valor de uno de los factores llamado fl, la probabilidad de que en un planeta habitable acabe surgiendo la vida. Su valor se estima en 1; o, hablando en porcentajes, un 100%.

Pero ¿y si no fuera así? ¿Y si nos estuviéramos engañando? ¿Y si fl fuese, en realidad, tan extremadamente bajo que debiéramos considerarnos prácticamente solos en el universo y abandonar empeños como el SETI? Los que ejercen de abogados del diablo en esta ocasión son los astrofísicos David Spiegel, de la Universidad de Princeton (EEUU), y Edwin Turner, de la Universidad de Tokio.

En su estudio publicado en arXiv.org y sometido a publicación en la revista PNAS, Spiegel y Turner aplican a este factor un método estadístico llamado inferencia bayesiana, consistente en corregir la probabilidad de una hipótesis a posteriori de los hechos. Los dos científicos notan que "la muy limitada información empírica (...) tiene una influencia muy dominante en el cálculo posterior de la probabilidad". En otras palabras, nuestra estimación de fl está sesgada por la sencilla razón de que estamos aquí. Y, si no estuviéramos, no habría estimación.

Para evitar este sesgo, los investigadores han planteado su modelo teórico con una probabilidad muy baja para fl. Y descubren que funciona: "Los datos son consistentes con el hecho de que la vida sea un fenómeno extremadamente raro", escriben. El hecho de que la vida haya surgido en la Tierra, concluyen, es coherente con que sólo haya ocurrido aquí.

En la foto, una representación artística del sistema Gliese 581 por ESO. Visto en Diario Público.