La media hostia ahora es Scientia Futura

Donde termina la política y empieza el fútbol

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Viñeta de Mel para Diario de Cádiz.

El otro Sergio Ramos

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Viñeta de Padylla.

En tiempos de crisis, ¡siempre nos quedará el fútbol!

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Viñeta de Sansón para Norte de Castilla.

Nigel de Jong hijo de puta del mes de julio

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Tengo la convicción de que en pocas ocasiones el nombramiento de hijo de puta del mes recibirá por parte de mis lectores tanta aceptación y unanimidad.


El premio al hijo de puta del mes de julio lo recibe Nigel de Jong, mediocentro del Manchester City y de la selección holandesa de fútbol, por su escalofriante entrada a Xabi Alonso durante la final del campeonato mundial de fútbol. Por extensión se harían merecedores de una nominación similar Howard Webb, árbitro del evento, quien situado a escasos metros y cobrando la falta, por lo tanto viéndola a la perfección, decidió no expulsar al futbolista, y también compañeros como Mark Van Bommel o John Heitinga, encargados todos de mandar al mismísimo carajo la histórica y merecida fama de Holanda como patria del fútbol total y de calidad. El rostro de Arjen Robben al final del encuentro, después de hacer el partido de su vida, sólo reflejaba la decepción con sus compañeros de alguien que como Alonso, Iniesta, Cesc, Xavi o Ramos, sí estaba allí para jugar al fútbol.

Reciben también menciones Cristiano Ronaldo, Juan Manuel Santos, Diego Armando Maradona, Mel Gibson y Josep Anglada.

¡Ayudanos a elegir al hijo de puta del próximo mes! Simplemente vota por aquel personaje público cuyo deplorable comportamiento durante los últimos días le haga merecedor del título. El nominado puede residir y hacer públicas sus miserias en España o puede tratarse de un personaje internacional. Ser un hijo de puta no conoce fronteras.

Para emitir tu voto has de ser usuario de Facebook. Simplemente deja el nombre de tu elegido en el muro del grupo Elige al hijo de puta del mes. Opcionalmente incluye un enlace a la noticia que para ti le hace merecedor de la mención. Todos los votos son tenidos en cuenta, si bien el editor se reserva la posibilidad de darle más importancia a unos que a otros, dependiendo de la vigencia y la importancia de la noticia que le hace merecedor, así como para evitar la repetición de los premiados y aspirar a una clasificación final lo más variada y representativa posible.

Cada mes la lista de nominados y el ganador serán publicados en el blog y compartida en el muro del grupo en Facebook. Al final del año será publicado también en el blog el panteón de grandes hijos de puta escogidos a lo largo del periodo.

Vuvuzelas en el Juicio Final

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Donde serán juzgados los futbolistas buenos y los futbolistas malos, y ¡EL INFIERNO ESPERA A LOS FRANCESES!

"Debacle", esa bonita palabra francesa

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Hay quien dice que Carlos Gardel cada día canta mejor. Lo mismo pienso yo de Zinedine Zidane; cada vez juega mejor al fútbol.

Juan Pedro Quiñonero

Francia vive el rosario de catástrofes que han culminado con una humillante eliminación en el Mundial como una «tragedia», un «desastre», una «humillación internacional», que los sociólogos interpretan como un «reflejo» de crisis más hondas, la clase política percibe como un «síntoma de graves desencantos» y la opinión pública vive con profunda amargura, pidiendo «cabezas» que no tardarán en caer.



A los pocos minutos de la derrota ante la selección de Sudáfrica, Jean-Pierre Espelette, presidente de la Federación Francesa de Fútbol —FFF—, al borde de las lágrimas, declaraba: «Vivimos un desastre y una humillación nacional, mucho más grave para la opinión más frágil y más generosa. Los millares y millares de voluntarios han sido humillados por un rosario de vergonzosos desastres».

Roselyne Bachelot, ministra de Deportes, que se había desplazado a África del Sur, para intentar dar ánimos a una selección caída de hinojos en la implosión, reaccionaba lagrimeando ante las cámaras: «Inmensa catástrofe. Debemos volver a casa, humillados, pero dispuestos a tomar medidas excepcionales».

Las «medidas excepcionales» son relativamente bien conocidas. Raymond Domenech, el entrenador nacional, será sustituido de manera fulminante. En los bares, en la prensa, en las cadenas de radio y tv, la cólera crece desde hace días: «¡Hay que cortar cabezas...!». Unos piden la destitución de toda la plana mayor de la FFF. Otros reclaman «¡medidas ejemplares!» contra una presunta élite futbolística que ha dado un ejemplo devastador del estado de la «sociedad futbolística» francesa, y, más allá, de la crisis de fondo de una Francia que duda de sí misma.

Stéphane Beaud, sociólogo, establece una relación entre el psicodrama futbolístico nacional y la crisis social de los 500 o 600 guetos urbanos repertoriados por el ministerio del Interior. Y un ensayista reputado, como Alain Finkielkraut, escribe: «No sé si esta selección representa a Francia. Lo que si está claro es que la selección nacional es un fiel reflejo de nuestra sociedad, con sus clanes, sus guetos, sus divisiones étnicas, sus enfrentamientos. Y esa realidad, brutal, es un espejo terrible de nuestra sociedad francesa».

Tras la catástrofe deportiva, el debate cultural de fondo aflora a todos los niveles y hasta tiene dimensiones políticas y «psiquiátricas». Eric Besson, antiguo portavoz de la oposición socialista para asuntos económicos, actual ministro de la identidad nacional, establece una relación entre el desastre deportivo y las raíces últimas de una crisis social más honda, que él describe de este modo: «La prioridad, tras la humillación, es la reconquista del honor nacional. Ante la globalización, con sus tentaciones individualistas y comunitaristas, étnicas, religiosas y culturales, es más necesario que nunca reconstruir y afirmar nuestros valores nacionales. Los valores que son el cimiento profundo de nuestro proyecto colectivo. Esos valores han fallado y han estado ausentes en la selección nacional. De ahí que la catástrofe deportiva sea un reflejo de otras crisis. Y es nuestro deber intentar afrontar y combatir esa crisis de valores».

Visto en ABC.es.