La media hostia ahora es Scientia Futura

Ya sabemos cómo se comunican las células

Publicado por Ismael

Haz clic en la imagen para verla a su tamaño original.

Ya sabíamos que hay células en el cuerpo humano que se envían señales eléctricas entre ellas, en particular las que forman el corazón o el cerebro. Pero la considerábamos una forma de comunicación, aún rápida, limitada a ese tipo de células. El fantástico descubrimiento, realizado por un equipo noruego, ha sido publicado en la Proceedings of the National Academy of Sciences editada ayer y reza que las señales eléctricas pueden transmitirse entre casi cualquier tipo de células distantes entre ellas, siempre que las unan unos nanotubos. Se trata de cables ultra delgados formados por actinas —una familia de proteínas globulares que forman los microfilamentos, uno de los componentes fundamentales del citoesqueleto de las células— en forma de empalmes a hueco.

El estudio sugiere que «las células podrían estar comunicándose a grandes distancias y estar más interconectadas de lo que pensábamos» según el biólogo celular Daniel Davis del Imperial College de Londres. Esos empalmes son proteínas que forman poros entre células adyacentes y las comunican directamente. Dado que son numerosos los tipos de células capaces de formar esos nanotubos con sus correspondientes empalmes, parece ahora que la comunicación eléctrica entre células es más común de lo que se pensaba.

«Resulta que las células tienen cables de teléfono para hablar las unas con las otras» dice Hans-Hermann Gerdes, biólogo celular de la Universidad de Bergen y co autor del informe.

Hace seis años, el equipo de Gerdes vía microscopio descubrió cables extremadamente delgados comunicando las células del riñón a distancias mayores que el diámetro de varias de ellas combinadas, a los que llamaron nanotubos. Al hecho de no ser capaces de explicar de qué forma una célula extrae su nanotubo, abre la membrana de otra célula y lo inserta en ella se unió el de no tener evidencias de su utilidad fisiológica, de ahí que muchos científicos rechazaran el descubrimiento.

Walter Mothes, microbiólogo de la Universidad de Yale, fue uno de esos críticos. De declara ahora impresionado por el informe y por la demostración de cómo los nanotubos utilizan los empalmes para ernviar señales.

El descubrimiento podría ayudarnos a entender el desarrollo de los embriones. En el embrión de un vertebrado, las células se concentran en dos pliegues para formar la médula espinal, el precursor de nuestro sistema nervioso central. Obviamente esas células tienen que comunicarse para poder sincronizar su comportamiento, dice Gerdes. Hasta ahora no sabíamos cómo lo hacen. Ahora tenemos una pista.

Foto de (biophotos).

Related Posts with Thumbnails